¿Qué tal, mis queridos amigos?
Bienvenidos a una nueva entrada. Como sabéis, últimamente estamos hablando mucho de la transformación que vive la industria.
Entre la inclusión de la inteligencia artificial en los procesos y los despidos masivos en las tecnológicas, es fácil que la gente se deprima. Sin embargo, he tomado la decisión de tomar las riendas y contaros lo último sobre la nueva estructura que la IA está generando en el empleo. Lejos de asustarnos, quiero hablaros de cinco habilidades profesionales (o nuevas profesiones) vinculadas a la IA que no solo os darán trabajo, sino que os posicionarán en un nivel superior.
No es una ciencia exacta y todos estamos aprendiendo sobre la marcha, pero estas habilidades son aplicables a cualquier compañía que empiece a utilizar la IA en serio:
1: Arquitectura de Sistemas de IA
No se trata de ser un ingeniero de software tradicional ni de usar Python de manera aficionada. Hablamos de ser arquitectos de procesos. Esta habilidad consiste en mapear dónde entra la IA y dónde entra el humano para diseñar un flujo de trabajo o workflow eficiente. Masterizar esto implica conocer los límites de cada uno: quién toma el relevo y cuándo, para no sacrificar ni velocidad ni calidad
2: Curador de Datos y Control de Calidad
La calidad de la IA depende totalmente de la calidad de los datos que recibe; si le das datos mediocres, el resultado será «un churro». El curador de datos es como un bibliotecario encargado de la calidad de las fuentes de información. Además, es crucial vigilar el output para que no se cuelen errores o alucinaciones. Controlar la materia prima (bits de información) y el proceso es lo que da un producto de calidad y diferenciación.
3: Construcción de Workflows
Aquí está la verdadera «gallina de los huevos de oro». Se trata de utilizar herramientas como N8N, Make o Zapier para conectar la IA con los procesos de una empresa y automatizarlos. Si consigues demostrar a una empresa que puede ganar tiempo y reducir gastos a través de esta automatización, habrás encontrado el «Santo Grial» profesional.
4: Ingeniería de Contexto
Esto va un paso más allá de procesar datos fríos; se trata de que la IA aprenda a trabajar contigo mediante una memoria e historial. La IA debe conocer tus objetivos, tus decisiones pasadas, tus motivaciones y tus preferencias. Al darle contexto a la inteligencia artificial, los resultados tienen muchísima más calidad y te dan una ventaja competitiva enorme.
5: Mecánico de la IA
Las inteligencias artificiales no son perfectas; los sistemas se rompen, se desactualizan o pierden eficiencia con el tiempo. Por eso, uno de los roles más masivos será el del «mecánico de la IA», encargado del mantenimiento y de arreglar lo que se rompa tras una actualización o un cambio de software. Es el equivalente al mantenimiento de software, pero aplicado a estos nuevos sistemas.
Una oportunidad para todos
Lo mejor de estas habilidades es que no necesitas una licenciatura o ser ingeniero que pique código para ser experto en ellas. Se trata de practicar mucho y desarrollar conocimientos que el mundo exterior necesita.
Debéis saber que en los puestos directivos de la mayoría de las empresas no tienen tiempo para formarse a fondo; a lo sumo aprenden a hacer prompts básicos. Meterse a fondo requiere horas y una curva de aprendizaje alta, pero si empiezas ya, puedes sacar una ventaja competitiva muy rápida.
¡A ponerse las pilas! Espero que estas pistas os sean útiles.